Inbound Marketing es un conjunto de técnicas de marketing que se basa en atraer clientes con contenido útil y relevante. Para conseguirlo, se añade valor en cada una de las etapas del recorrido del comprador o del cliente. El objetivo final es convertir a los desconocidos en clientes. Y a los clientes en prescriptores de la marca. Pero, ¿cómo conseguirlo? En este artículo de JinP te contamos en qué consiste el Inbound Marketing, cuáles son sus fases. Y cuál es la metodología para lograrlo.

En este artículo hacemos un repaso al Inbound Marketing. Qué es, cuáles son las etapas de su metodología y en qué consisten sus objetivos.

¿Qué es Inbound Marketing?

El Inbound Marketing es un conjunto de técnicas de marketing -no intrusivas o «amables»- que nos permiten conseguir captar y fidelizar clientes. Para ello se aporta valor a través de la combinación de varias acciones de marketing digital: SEO, el marketing de contenidos, presencia en redes sociales, la generación de leads y la analítica web.

Gracias al Inbound marketing, los clientes potenciales conocen y se «enamoran» de una marca a través de distintos canales. Los principales canales para acercase a los clientes son: blogs, motores de búsqueda y redes sociales. El Inbound Marketing consigue que los usuarios encuentren a las marcas.

Para conseguir el acercamiento con los clientes, el Inbound Marketing hace uso de contenidos que se difunden a través de diferentes canales. Se trata de conseguir ofrecer un contenido atractivo y valioso para el usuario. En lugar de ofrecer productos y servicios directamente, se les ofrece valor.

Tratar al usuario como persona, no como cliente

Y es que si algo caracteriza al Inbound Marketing es que trata a los usuarios como personas, no como a clientes. Por este motivo, las relaciones que se establece con el cliente son más «reales», más auténticas, y se prolongan más en el tiempo.

Según «The New Rules of Marketing & PRW» esta estrategia ayuda a conseguir a personas interesadas aquello que estás promocionando. El proceso del Inbound Marketing es complejo. Permite conocer al usuario, sin invadirle. Y saber cuáles son sus necesidades, ofrecerle ayuda o guía en aquello que buscan… para finalmente convertirlo en cliente. Y a posteriori, en un prescriptor de nuestro producto o servicio.

Se trata, por tanto, de un proceso a medio-largo plazo. No es una técnica de impacto. Ni una estrategia cortoplacista.

En definitiva, el Inbound Marketing persigue orientar, guiar y ayudar a un cliente ideal en su proceso de compra. Desde el mismo momento es que se detecta su necesidad.

Inbound Marketing: así es el marketing de personas

Gracias al Inbound Marketing, las marcas establecen relaciones con el cliente son más firmes y se prolongan más en el tiempo.

¿Cuál es la diferencia entre Inbound Marketing y Marketing Tradicional?

A diferencia del marketing tradicional, el Inbound Marketing no necesita llamar la atención de los clientes potenciales. ¿El motivo? Al crear contenido diseñado para abordar los problemas y las necesidades de los clientes se genera más confianza y más credibilidad.

Sin duda, el marketing tradicional, tal y como lo conocemos, va a desaparecer. La gente está saturada de anuncios en TV, de spots de radio, de carteles en las calles… En el marketing tradicional, las marcas echaban el guante a los clientes. Siempre con el objetivo de aumentar las ventas.

Por el contrario, en el Inbound Marketing son los clientes los que se enganchan a las marcas. Atraídos por sus contenidos de calidad, son ellos los que acuden a sus canales de comunicación. Se informan, se orientan, se involucran… y se sienten identificados con los valores de la marca. Todo fluye a través de un fuerte hilo conductor personal y de valores. Los resultados se obtienen a largo plazo, pero la fidelización es casi total.

Es fácil reconocer las diferencias. Con las técnicas inbound, tus clientes se acercan a ti. Y con las outbound eres tú quien debe dar con ellos.

Inbound Marketing: así es el marketing de personas

El Inbound Marketing logra establecer un fuerte hilo conductor personal y de valores con los clientes. Los resultados se obtienen a medio o largo plazo, pero la fidelización es casi total.

Las principales técnicas del Inbound Marketing

La metodología de Inbound Marketing consta, básicamente, de tres fases diferentes. A continuación te explicamos cada una de ellas.

Recordemos que no se trata de convencer al cliente. El kit de la cuestión es que el cliente se convenza a sí mismo de las virtudes de una marca.

1. Ser visibles para atraer

El Inbound Marketing no pretende que todos los usuarios del universo visiten la web de la marca. Para nada. Lo que se desea es que aquellos usuarios que forman parte del target de la marca visiten la web y se sientan identificados con los valores de la misma.

Para generar tráfico se utilizan diferentes recursos. El marketing de contenidos, técnicas SEO, redes sociales, analítica web, la generación de leads, etc. Y para conseguir los mejores resultados es importante hacerlo siguiendo una planificación estratégica de comunicación.

La clave está en llamar la atención de los clientes adecuados ofreciendo contenido relevante en el momento adecuado. Es decir, cuando los usuarios o clientes potenciales están buscando ese contenido. Por eso es muy importante ofrecer contenidos atractivos. Ser visibles y atraerles con cosas que sean de su interés.

Inbound Marketing: así es el marketing de personas

Inbound Marketing: así es el marketing de personas

2. Seducir para convertir

Una vez que se consigue atraer visitantes a tu sitio web, el próximo paso es convertirlos en oportunidades. Para ello, es preciso comenzar un diálogo con ellos a través de nuestros mensajes, contenidos en blog o en redes sociales…

Cuando los usuarios se hayan puesto en contacto con la marca, es preciso ofrecerles contenido lo suficientemente interesante para que les apetezca continuar esa comunicación.

Primero les seducimos. Luego pasamos esa seducción a conversiones.

3. Conquistar para fidelizar

Es el paso siguiente. Ya hemos conseguido un cliente. Pero hay que fidelizar la relación con él. Conservarlos. Es la fase más difícil. Hay que mantener a los clientes satisfechos, seguir ofreciéndoles información útil e interesante.

En una fase final del Inbound Marketing, cuando ya hemos logrado fidelizar, es el momento de convertir a los clientes en prescriptores de la marca. O lo que es lo mismo: traducir ventas en recomendaciones.

No debemos olvidar que el fin último del Inbound Marketing es conseguir que los clientes sean prescriptores de marca. Nada como un cliente de una marca para “evangelizar” y ser promotores.

Una cosa está clara. Dentro del mundo del marketing, las técnicas inbound suponen un camino un poco más largo. También algo más complejo y laborioso. Pero también es un camino más seguro. En JinP creemos firmemente en las virtudes del Inbound Marketing. Apostamos por valores seguros a través del desarrollo de estrategias de comunicación específicas. Siempre adaptadas a las necesidades de cada cliente y a través de los principales canales de comunicación. Lo bueno, si seguro, dos veces bueno. ¿No os parece?

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies