No hay fórmulas exactas para ser un emprendedor «10». Pero sí hay una serie de rasgos que convierten a un profesional en un emprendedor competitivo, capaz y, en definitiva, un empresario de éxito.

Ser emprendedor no es tarea fácil. Lo sabemos. Pero requiere de una serie de cualidades que, sí o sí, hay que tener y desarrollar. En este artículo de Just in Progress os vamos a decir qué cosas no deben faltar en el carácter de un emprendedor.

Cree en sí mismo

Punto número uno. Un emprendedor debe tener un buen concepto de sí mismo. Debe ser consciente de lo que vale y de que es capaz de hacer todo aquello que se proponga.

No cabe duda de que una autoestima elevada es el primer paso hacia el éxito. Tanto en lo personal como en lo profesional. Creer en las propias capacidades y no dudar de uno mismo son aspectos vitales para el emprendedor.

10 rasgos que debe tener un buen emprendedor

Hace lo que verdaderamente le gusta

Si eres emprendedor, pero lo que haces no te apasiona, es mejor que te plantees dedicarte a otra cosa. Porque si algo debe tener un emprendedor es pasión por lo que hace: hace aquello que verdaderamente le gusta.

El motor que mueve el cerebro de un emprendedor es el amor por lo que hace. Es lo que da sentido a la aventura de lanzarse por su cuenta al mundo de la empresa. El emprendedor hace lo que ama. Y ama lo que hace.

Más allá de obtener un beneficio económico, busca satisfacer algo tan básico como sus gustos y motivaciones personales. Porque para un emprendedor, su empresa es parte de su vida.

Se involucra al 100%

Es otro rasgo característico del “homo emprendedoris”. Estar en todo, volcarse de lleno en cada parte del proceso de trabajo. Involucrarse en el proyecto y también con su equipo. Y, por supuesto, con sus clientes.

Un emprendedor que desarrolla la empatía -con clientes, trabajadores, proveedores- es capaz de duplicar su volumen de negocio porque esta cualidad le convierte en alguien adaptable.

10 rasgos que debe tener un buen emprendedor

Es flexible

Un emprendedor no tiene por qué ser fuerte como una roca. No tiene que ser un super héroe. No hace falta tener más capacidades que nadie. Ni más aguante que nadie.

Todo lo contrario. Un emprendedor ha de mostrarse flexible, capaz de adaptarse a las distintas situaciones. Y capaz de reaccionar adecuadamente a cada pequeño contratiempo que se presenta día a día.

Sabe dirigir a su equipo

Una de las principales dificultades a las que se enfrenta un emprendedor es que cuenta con pocos medios para desarrollar su actividad profesional. La mayoría de los autónomos y pymes son empresas muy pequeñas, con pocos empleados y colaboradores. Es en estos casos donde se hace más notoria -y más necesaria- la buena gestión de los equipos.

Un emprendedor hábil es capaz de sacar lo mejor de cada empleado, optimizar las virtudes y minimizar los defectos, las carencias o las asperezas que pueda haber entre ellos.

Un buen emprendedor acepta y entiende que las personas son la base real de su negocio. Por ello, centra sus prioridades en la captación y el desarrollo personal y profesional. Para ello, no estima en reconocer y premiar el buen rendimiento (en público) o corregir aquello que considera que debe cambiar (en privado).

Un emprendedor 10 sabe contagiar su impulso a los demás generando espíritu de pertenencia y motivando al personal. No es fácil, desde luego, pero con unos gramos de empatía y unos cuantos kilos de paciencia se consigue.

10 rasgos que debe tener un buen emprendedor

Es versátil

La versatilidad es otro rasgo común de los emprendedores. Un emprendedor ejecuta diversas tareas sin que se le caigan los anillos. Hace lo que haya que hacer en cada momento. Le gusta tocar distintos palos y estar al tanto de cómo funcionan las distintas áreas de su negocio. Sin ser un experto, se apaña un poco en todo.

Nunca pierde los papeles

Un emprendedor modelo no pierde la calma ni pierde los papeles con facilidad. Por mucho que se enfade o decepcione, mantiene la mente fría. Porque su proyecto de negocio está por encima de las adversidades.

El emprendedor más hábil analiza la situación de manera sosegada. Y toma decisiones en frío, sopesando bien los pros y los contras de cada situación.

No improvisa

Un emprendedor ejemplar tiene la capacidad de pensar a corto, medio y largo plazo. No improvisa nunca. Esto, junto a la flexibilidad, es el gran baluarte de quienes son capaces de mantener una empresa durante mucho tiempo.

Improvisar sólo conduce al caos y al anti-negocio. Ver las cosas desde una perspectiva racional y en tiempo real es una gran herramienta para quien emprenda un negocio solvente y duradero.

El emprendedor establece un plan, traza un mapa de ruta, se basa siempre en datos concretos.

10 rasgos que debe tener un buen emprendedor

No malgasta el dinero

Un buen emprendedor dosifica muy bien sus gastos. Mide adecuadamente sus ingresos. Analiza el balance de sus cuentas. Y jamás derrocha.

Manejar certeramente las finanzas del negocio ayuda es sumamente útil. Ayuda a aportar una inyección de inversión cuando es conveniente hacerlo. O proporciona un colchón extra en caso de desequilibrios. Dosificar el gasto y las inversiones son, sin duda, cualidades de un emprendedor inteligente.

10 rasgos que debe tener un buen emprendedor

Es constante

Una cualidad que tiene que ver con la anterior. Un buen emprendedor persevera. Insiste. Tropieza y se levanta. Rendirse no es una opción válida para quien emprende.

Todo lo que os hemos contado hasta ahora no está sacado de un manual del buen emprendedor. Se trata de cualidades humanas, reales, que hacen de alguien capaz de sacar adelante un proyecto… por muy complicadas que se presenten las cosas. Para muestra, un botón. Alberto Esteban, CEO de Just in Progress, es un buen ejemplo de emprendedor capaz. Un verdadero modelo a seguir. Humano, cercano, cargado de visión y, sobre todo, de valores.

10 rasgos que debe tener un buen emprendedor

Hace seis años, Alberto emprendió un proyecto por su cuenta. Una consultora de Tecnologías de la Información que se define por su empatía e implicación con sus clientes. Motivado por una clara vocación de ayudar a los demás, empezó a dar forma a lo que hoy es Just in Progress. Una empresa especializada en tecnología, soporte técnico, branding, diseño gráfico, marketing de contenidos… ¡y mucho más!

En los inicios, comenzó solo. Luego se fueron sumando personas afines. Uno a uno… hasta ser lo que somos hoy. Un equipo pequeño pero muy capaz de dar soluciones a pymes y empresas. Si alguna vez dudas de tus propias capacidades para emprender, abandona esa idea inmediatamente. Porque se puede. Sólo basta con querer. Y ponerse a ello. Y rodearse de gente que te ayude a remar en la misma dirección que tú. Nosotros estamos siempre en desarrollo. Siempre aprendiendo. Siempre «in progress». Y te animamos a que tú también lo hagas. Para ser emprendedor, realmente, sólo se necesita una cosa: ganas.

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